domingo, 28 de octubre de 2012

Los goblins


Los goblins, son un tipo de trasgo o duende, cuyo nombre científico es Homo Kobalis Scrofa, suele vivir unos 30 años, mide un metro como mucho y vive sobre todo en cuevas y cavernas, pues aborrecen la luz del sol, aunque también pueden instalarse en algunos hogares humanos, como hacen otros duendes. Sin embargo, éstos no causan más que problemas y es conveniente echarlos lo antes posible. 
Los goblins y los orcos, son dos razas estrechamente emparentadas (especie Homo Kobalis), celebres por su maldad, estupidez e inmoralidad, y por sus depravados apetitos, pero nos centraremos en particular en los goblins.
Suelen ser criaturas feas, sucias y malolientes. Pequeños y arrugados, tienen la piel parda y correosa y un rostro bestial de diminutos ojos porcinos, labios finos, afilada dentadura llena de mugre y nariz ancha y chata. Los dedos de las manos son largos y las uñas rebosantes de suciedad, de tal forma que sus arañazos pronto se infectan. En general, suelen ir sucios y andrajosos, y algunas tribus llevan toscas armas y una armadura de cuero.
Suelen ser muy fecundos y su ciclo reproductor es más rápido que el del humano, alcanzan la madurez sexual a los seis años, y en sólo seis meses, alumbran a cuatro o cinco crías. Suelen ser muy sexuales y pueden cruzarse con el humano, aunque la progenie es estéril. Debido a la violencia endémica de sus sociedades muy pocas de estas criaturas mueren por causas naturales.
Tanto los orcos como los goblins son tribales, dirigidos por un jefe, teóricamente el más fuerte y astuto de ellos, aunque son individualistas y no suelen obedecer, a menos que se les amenace con coacciones y violencia. Aquí hay una excepción. Se trata del rey de los goblins, cuya autoridad se extiende sobre todos sus súbditos, sea cual sea su tribu.
Cuando los goblins se instalan en un hogar humano se dedican a sembrar el caos. Evitan las grandes ciudades y prefieren instalarse en granjas aisladas o edificios antiguos. Les gusta esconderse y romper cosas, molestar a los animales domésticos, asustar a los niños y dedicarse a cortar la leche, romper huevos  , enmarañar cuerdas, etc. Algunos autores hablan de goblins industriosos o afables, pero puede que en realidad se trate más bien de brownies, de elfos o de otros tipos de duendes. De todas maneras, no suelen producirse esta clase de ataques porque los goblins prefieren vivir en zonas aisladas. 
Sienten una gran aversión por los elfos, y gnomos, correspondida por las razas feéricas, que les hacen frente con todo su arsenal bélico.
Las infestaciones de goblins fueron especialmente virulentas en la frontera entre Escocia e Inglaterra, donde los malvados y peligrosos redcaps ("gorra roja" por su costumbre de teñirse la gorra con la sangre de sus víctimas) se instalaron en viejos castillos abandonados. El peligro que supuso su perversa depredación de viajeros instó a las autoridades locales del momento a organizar una campaña para erradicarlos, pero los lugareños mantienen que han subsistido hasta hoy, morando en solitarias ruinas y ataviados con su horrible tocado.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Los gnomos


Según la mitología de la Europa del Norte, y ciertas tradiciones cabalísticas, los gnomos son seres fantásticos, los seres elementales de la tierra. No suelen llegar al metro de altura (según algunas tradiciones miden entre 15 y 20 cm.), los varones suelen llevar largas barbas y acostumbran a vestirse con toscas ropas y gorras marrones. Las mujeres son escasas y poco fecundas, lo cual mantiene la población de gnomos muy reducida.
En general, los gnomos trabajan los metales en todas las etapas del proceso, desde la extracción de las entrañas de la tierra, hasta la fundición y la forja en talleres de artesanía y herrerías. Suelen vivir, según unas versiones, unos 200 años, según otras, el doble, 400 años, con lo cual llegan a dominar estos oficios a la perfección.
Según algunos autores, los gnomos tienen poderes mágicos. Su característico gorro podría conferirles invisibilidad, y si alguien se lo robara, tendría absoluto poder sobre ellos. Sin embargo, otros autores creen que esta teoría viene dada por una confusión con las hadas, trasgos, etc., puesto que los gnomos no poseen los poderes de los Homo fata.
Sin embargo, no hay duda de que son capaces de percibir casi todo lo que le pasaría por alto hasta al minero más experto y localizan, mediante el olfato, minas de metales y piedras preciosas (algunos autores creen que más que su olfato, son sus dotes de zahorí o su sabiduría inmemorial, los que les hacen tan eficaces en esos menesteres).
Los gnomos atesoran metales, gemas y objetos bellos con codicia, pero si un humano se gana su favor, son generosos con él. En muy raras ocasiones permiten que los humanos participen en las fiestas y celebraciones que lleva a cabo y que regresen a la superficie cargados de riquezas. así y todo , no suelen relacionarse con el hombre. Los barbegazi suizos son una excepción. Su nombre proviene, probablemente, de la acepción francesa barbe-glacée, que significa barba congelada. Tienen todo el cuerpo recubierto de pelo blanco y unos pies enormes que les sirven de esquís. Algunas veces ayudan a los pastores a reunir el ganado. Prefieren vivir a mucha altura, con temperaturas muy bajas, y es muy difícil verlos.
El gnomo más común es el de los bosques, se dedica a ayudar a los animales. Su indumentaria consiste en una túnica azul o verde que les llega hasta las rodillas, pantalón del mismo color con tirantes y gorro rojo puntiagudo. El sexo femenino usa corpiño verde y blanco y falda verde, capucha igual que el sexo masculino, pero de color verde.
Existe el gnomo del desierto, llamado también de las dunas. Son un poco más altos y su indumentaria en el caso de los gnomos masculinos es de color arenoso y en el de los gnomos femeninos, de color caqui.
Hay también gnomos siberianos. Son los más altos de todos, usan ropas abrigadas y su carácter es el menos sociable. A veces se asocian con los trolls.
Los gnomos de las granjas se parecen a los gnomos domésticos, aunque son quizá más constantes. Ayudan a los animales del lugar.
Los gnomos domésticos entienden y hablan el lenguaje humano. Reparan todo lo roto y prefieren vivir en sótanos por sentirse ahí más tranquilos.
Los gnomos de los jardines prefiere las zonas más sombrías para vivir. Ayuda a las plantas a crecer.
Estos seres están presentes en todos los rincones de la tierra, aunque donde más abundan es en el norte y centro de Europa. Entre sus denominaciones regionales se incluyen las siguientes: ludki, en eslavo; lutki, en húngaro; duergar, en el norte de Inglaterra; y los dvergar escandinavos y los barbegazi suizos de los que ya he hablado.